CONSEJOS

Manteninmieto Coche

Manteninmieto Coche

CONSEJOS:

Tener el coche en buen mantenimiento minimiza en gran cantidad el consumo. Un coche revisado y puesto a punto ahorra dinero en combustible, disminuye la contaminación y minimiza el desgaste del motor.

Mantener la presión adecuada en los neumáticos. Si las ruedas se encuentran bajas, nuestro coche deberá aplicar más potencia. Más potencia supone más combustible. Si al circular notamos vibraciones en el volante, debemos llevar el vehículo a un taller especializado para realizar alineación y equilibrado de las ruedas.
Afinar el motor de nuestro coche, un motor bien afinado mejora la potencia del coche y reduce el gasto de combustible.
Evitar cargar artículos pesados en la parte de arriba de tu vehículo, el peso extra puede reducir la eficiencia de combustible y por tanto el rendimiento de tu coche y el motor.
Limpiar y revisar los filtros de aire, el filtro de aire sucio puede aumentar el consumo de gasolina hasta en un 30%.
Elegir siempre el aceite recomendado por el fabricante. Una elección incorrecta puede aumentar el consumo de tu vehículo en torno al 3%.
Comprobar el nivel del líquido de frenos, los niveles de aceite y el estado del filtro de este último.
En cuanto a la suspensión, es importante verificar periódicamente el estado de amortiguadores y muelles.
Comprobar el estado de las luces, su buen funcionamiento y la limpieza de los cristales. Las luces se desajustan con frecuencia y es muy molesto y peligroso deslumbrar a otros por un mala orientación de los faros.
La batería debe mantenerse siempre limpia y seca, debemos comprobar periódicamente el nivel de electrolitos y que los bornes estén limpios.
Comprobar el nivel de agua del depóstio de los limpiaparabrisas. Revisar el estado y calidad de las gomas de los limpiadores y rellenar el depósito con jabón especial para el parabrisas, de lo contrario puede rayarse.

Amortiguadores:

Hazlos revisar cada 20.000 kilómetros. Su deterioro es imperceptible para

el conductor.

Los amortiguadores no sólo proporcionan confort en la conducción, sino que también representan una

garantía de seguridad, puesto que ayudan a controlar el vehículo, especialmente a altas velocidades

y en situaciones de riesgo. De hecho, se le considera uno de los tres componentes esenciales del

llamado “Triángulo de la seguridad”, junto a los neumáticos y los frenos.

El correcto funcionamiento de un amortiguador depende de diversos factores, como el estado de

la carretera, la carga del vehículo, el kilometraje y efectos de desgaste como el frío, el calor y la

humedad.

En consecuencia, la acción de estos factores hace que el efecto del amortiguador se reduzca
paulatinamente, hasta que deja de funcionar correctamente. Al no tratarse de un desgaste perceptible
para el conductor, se aconseja realizar revisiones periódicas cada 20.000 kilómetros.

Filtros:

Controles al menos una vez al año

Como su nombre indica, su labor se basa en la filtración de elementos físicos del aire o fluidos como
el aceite y el combustible. En los vehículos se montan de varios tipos:

FILTROS DE ACEITE:

El desgaste normal del motor implica la aparición de partículas metálicas que se desprenden de

los componentes y van a parar al lubricante. El filtro de aceite tiene como misión retener dichas

partículas que perjudicar el rendimiento del motor o incluso dañarlo gravemente. Dado que los

períodos de reposición de los aceites se han dilatado mucho en los vehículos nuevos y a pesar de que

la calidad de los filtros ha mejorado de forma notable, resulta imprescindible reponer este elemento

cada vez que se cambia el lubricante.

FILTROS DE AIRE:

Un filtro en buenas condiciones garantiza que el aire que llega al motor no contiene partículas

abrasivas. De esa manera, la combustión se realiza en las mejores condiciones y el consumo de

combustible se mantiene en los niveles recogidos en el catálogo del vehículo, al igual que ocurre

con las emisiones contaminantes. Es importante que el filtro se revise siempre en las operaciones de

mantenimiento del vehículo. El final de su vida depende mucho de los lugares por los que se circula.

De ahí que, en caso de andar por caminos polvorientos habitualmente, sea necesario proceder con

mucha más frecuencia a su reposición que si se conduce por ambientes mucho más limpios.

FILTROS DE COMBUSTIBLE:

Su funcionamiento difiere si se trata de vehículos de gasolina o diesel. En el primer caso, su labor

consiste en eliminar las impurezas del combustible antes deque lleguen al motor, mientras que en

los vehículos que funcionan con gasóleo sirven para eliminar el agua y evitar la corrosión de los

elementos metálicos del motor. En ambos casos, su tarea es primordial para garantizar la salud del

motor. Deben revisarse siempre que el vehículo entre al taller para su mantenimiento.

FILTROS DE HABITÁCULO:

Si el resto de los filtros que se montan en un vehículo tienen como fin garantizar la salud del motor

del coche, el de habitáculo se ocupa de la de salud de sus ocupantes. ¿Cómo lo hace? “Atrapando” las

partículas de polvo y los granos de polen que están en suspensión en el ambiente. Evitan, por tanto,

que entren al vehículo y aminora su negativa incidencia especialmente en los alérgicos, además de

proporcionar una sensación de limpieza y bienestar en el interior del habitáculo.

Es conveniente reponerlos una vez al año, salvo que frecuentemente se conduzca por terrenos

polvorientos o con mucha suciedad. Importante: un filtro colmatado tiene todavía peores

consecuencias para la salud que la ausencia de filtro.

Frenos:
Alerta ante cualquier cambio cuando se pise el pedal.
Con los frenos en mal estado necesitaremos más metros para parar el coche ante cualquier emergencia.
Unos metros pueden significar la vida de una persona o varias personas. Es importante, por
tanto, estar muy atento a cualquier variación anómala en el comportamiento del vehículo cuando se
pisa el pedal de freno (puede irse para un lado, tardar en “reaccionar”, ruidos, chirridos, etc). No es
fácil detectarlo, puesto que los componentes del freno se van deteriorando poco a poco, salvo que
sea muy marcada la diferencia, en cuyo caso el paso por el taller debe ser inmediato.
Además, el desgaste de los componentes del sistema de frenos depende mucho de las características
de la conducción y también del medio habitual por el que ruede el vehículo (atascos en las ciudades,
recorridos en montaña, con abundantes curvas, etc). Por eso, es muy importante que este sistema
sea revisado por un especialista al menos una vez al año.

Lubricantes:
Comprueba los niveles y utiliza el aceite adecuado si necesitas rellenar
Los lubricantes tienen como función minimizar el desgaste de las piezas del motor, canalizar las partículas
metálicas surgidas de ese desgaste hacia el filtro, ayudar a la refrigeración y evitar diminutas
fugas en el circuito por sus propiedades sellantes.
El período de vida útil de los lubricantes se ha elevado mucho en los coches modernos. Si hace 20
años, la media de cambio estaba en torno a los 5.000-8.000 kilómetros, hoy los fabricantes de vehículos
hablan de reposiciones mucho más distanciadas, por encima incluso de los 30.000 kilómetros
para sus nuevos modelos. Desde los talleres, consideramos que no se debería dilatar más de 15.000
kilómetros el cambio de lubricantes. Notamos que los motores sufren en exceso con períodos tan
largos.
A los usuarios, desde TALLERES FYF aconsejamos revisar periódicamente el nivel del depósito de lubricante
(cada 1.500 kilómetros aproximadamente). Se está perdiendo una costumbre excelente que ahorra
muchos sustos. Y, en caso de tener que reponer, siempre hay que optar por el tipo de lubricante
aconsejado por el fabricante del vehículo para respetar las especificaciones técnicas concretas.

Nenio.es